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sábado, 5 de octubre de 2013

LA RANA LÉMUR

Rana Lémur


rana lemur mascota animalLa rana lémur o rana tarsio (Phyllomedusa tarsius) es una especie de anfibios de la familia Hylidae. Habita en Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela y, posiblemente en Bolivia y Guayana. Sus hábitats naturales incluyen bosques tropicales o subtropicales secos y a baja altitud, pantanos tropicales o subtropicales, marismas intermitentes de agua dulce y zonas previamente boscosas ahora muy degradadas Está amenazada de extinción por la destrucción de su hábitat natural.

Distribución

La rana Lémur habita en Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela y posiblemente en Bolivia y Guayana.

Hábitat

Los bosques tropicales o secos y a baja altitud son habitats comunes para las ranas lémur ,al igual que los pantanos tropicales o subtropicales, marismas intermitentes de agua dulce y zonas previamente boscosas ahora muy degradadas. Está amenazada de extinción por la destrucción de su hábitat natural.
rana lemur animal

Estado de conservación

La rana lémur fue una vez una rana común en varios sitios de Costa Rica, pero la mayoría de las poblaciones conocidas han desaparecido en las últimas dos décadas. Las zonas particularmente afectadas son las de mayor altitud, entre ellas el Parque Nacional Tapantí, la Reserva Biológica de San Ramón y Monteverde. Los herpetólogos creen que las enfermedades y los cambios climáticos son las causas de la desaparición de sus poblaciones. En realidad, las razones precisas de la desaparición de esta especie son un misterio.
A la luz del reciente descubrimiento de poblaciones en las laderas de mediana altitud del Caribe, en Talamanca, hay más poblaciones por descubrir en esta región. Si se logra explorar en el futuro esta zona de difícil acceso, puede volver a ser conocida como una especie bastante común, pero por ahora está restringida a los bosques de mediana elevación de las laderas atlánticas de Talamanca.

LA SALAMANDRA

Salamandra


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La salamandra es un animal cuya longitud oscila entre los 12 y los 30 centímetros, pero lo más común es que no superen los 20. Su cuerpo es alargado y su cola, de base ancha, va disminuyendo el grosor a medida que nos acercamos a la punta. Sus miembros, tanto superiores como inferiores, son cortos y gruesos, además de proporcionados. La cabeza es casi tan ancha como larga, es algo aplanada y normalmente con el morro redondeado, pudiendo algunos ejemplares tenerlo algo puntiagudo y es que, sólo en España, existen cinco subespecies de salamandra común.
Respecto a la piel de la salamandra, de color negro, debemos destacar su brillo y lisura y también sus manchas, de carácter irregular y de tonalidad amarilla. Dependiendo de la zona geográfica podemos encontrar distintos colores en lo que concierne a estas manchas, e incluso en su forma, pudiendo presentarse también a modo de franjas. Podremos diferenciar una salamandra macho de una hembra porque el cuerpo del macho es más estilizado que el de la hembra, es decir, más delgado y también más recortado. Para defenderse de sus cazadores, disponen de un mecanismo de defensa basado en unas glándulas repartidas por su cuerpo que segregan un líquido denso y blancuzco que provoca serias irritaciones en lugares delicados como la boca, nariz, ojos, etc.

Hábitat

u hábitat es el ambiente nocturno, principalmente forestal, en las riberas o en las laderas poco luminosas pero cercanas al agua o a lugares húmedos como huertas, pinares, con abundancia de líquenes con los que cubrir su suelo, etc. Es decir, siempre huyen de los lugares secos, prados y de zonas con sequía. Por el día, las salamandras permanecen ocultas entre las rocas o pequeñas cuevas naturales, resguardándose del abrasador sol. Su adaptabilidad supera los 1.800 metros por encima del nivel de mar pero su existencia está amenazada por la tala de bosques y por los incendios.

Distribución

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Comportamiento

La salamandra se desplaza de forma lenta y pausada y solamente en los días de abundante lluvia puede desarrollar su actividad cotidiana por el día, mientras el sol está medio oculto. Las estaciones del año también influyen en el desarrollo vital de este anfibio, puesto que los meses de acuciante calor y los extremadamente fríos están dedicados al letargo de la especie.

Reproducción y crecimiento

La estación adecuada para su reproducción de la salamandra es el otoño, puesto que es el periodo en el que estos animales se ponen en celo. El apareamiento tiene lugar en la tierra y principalmente de noche. El macho comienza la cópula situándose encima de la hembra y va deslizándose hacia abajo rítmicamente. Al principio es la hembra la que, en su propio cuerpo, desarrolla los huevos, pero el parto tiene lugar en pequeños charcos o concentraciones de agua. Generalmente, las larvas suelen nacer entre los meses de diciembre y febrero.
El número de larvas que puede llegar a alumbrar una salamandra hembra es de hasta 85-90 pero, por regla general, no se supera en 30-40 en cada parto. La capacidad de nadar es innata en las larvas que, al principio, son grisáceas con reflejos metálicos para, poco a poco, ir adquiriendo las típicas manchas amarillas en un tiempo aproximado de 3 ó 4 meses, al igual que la desaparición de las branquias. La cabeza de los recién nacidos es ancha y sus patas están perfectamente constituidas. Las larvas abandonan el hábitat acuático cuando su longitud sobrepasa los 6 centímetros.
Al llegar a la juventud con la metamorfosis, son muy similares a los adultos, pero no alcanzar la madurez sexual hasta pasados 3 ó 4 años, momento en el que ya son capaces de reproducirse y de perpetuar la especie.

Curiosidades

Antiguamente, existía la creencia de que este pequeño reptil, semejante al tritón, podía estar rodeado de fuego sin que éste llegara a hacerle el más mínimo daño, sin quemarle en absoluto. El paralelismo bíblico con la zarza inconsumible que se presentó ante Moisés convirtió a la salamandra en un símbolo de la fe. Al margen de la leyenda, se trata de uno de los anfibios con cola o uroleos más apreciados y llamativos, tanto por los colores de su piel como por su aspecto. Tanto es así que hoy en día no es demasiado raro encontrar este animal como mascota en muchos hogares, especialmente en países asiáticos como Japón.
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Estado de conservación

Es curioso que hasta hace pocos años la salamandra estaba catalogada como “no amenazada” en nuestro país. Desde hace 2 o 3 décadas asistimos a fuertes retrocesos poblacionales en multitud de lugares que contaban con su presencia tradicional. Incluso han desaparecido completamente de vastos territorios como zonas del sistema Ibérico, sin que estén muy claras las causas. Las salamandras granadinas no han conseguido escapar de este fenómeno de retroceso generalizado.
La subespecie morenica tiene en Granada su límite de distribución suroriental, por lo que se encuentra bajo la amenaza del efecto borde, más si cabe al situarse en macizos montañosos que constituyen auténticas islas de humedad en un entorno especialmente árido. Aunque sus poblaciones son puntuales, aún parece encontrarse en un relativo buen estado de conservación, sobre todo las que se sitúan en las Sierras de Castril, Seca, Guillimona y Sagra. Las más amenazadas son las situadas en las proximidades de la Puebla de Don Fadrique, que dependen para su reproducción de albercas y abrevaderos que se encuentran en un lamentable estado de conservación.
Las principales amenazas que se ciernen sobre esta subespecie de salamandra son el incremento de la aridez, el abandono constatado de la mayoría de las estructuras artificiales que utilizan para reproducirse (albercas, pilones, fuentes y “tornajos” de madera), y la proliferación del jabalí, que deteriora sus puntos de reproducción, y aunque no está confirmado, es muy probable que deprede directamente sobre juveniles y adultos. Otros factores negativos son la destrucción directa por parte del hombre, a causa de su mala fama, el atropello en carreteras y caminos, la contaminación de los arroyos y el incremento del número de incendios en toda la zona, causado sobre todo por la errónea política reforestadora a base de coníferas iniciada durante la década de los 50 del siglo pasado.
Sería necesario un mejor muestreo de todo este extremo montañoso provincial, que permitiría conocer con más detalle el estado de conservación de las poblaciones de salamandra aquí presentes.
La situación de la subespecie longirostris podemos decir que es desesperada, y casi sin retorno. A pesar de las intensas prospecciones llevadas a cabo tanto por la Asociación Herpetológica Granadina, como por otros grupos, no se ha podido confirmar su permanencia en enclaves donde previamente había sido citada, sobre todo la falda norte de Sierra Tejeda, el campo de Zafarraya y otros macizos menores como Los Alazores. Como la detección de la presencia de la especie es relativamente fácil durante la época larvaria, nos tememos que se haya extinguido completamente, más si cabe al comprobar que se puede localizar con suma facilidad en el área limítrofe malagueña.
Las causas determinantes de esta posible desaparición no están muy claras, pues aun existen en la zona arroyos en óptimas condiciones para la especie (incluso en algunos casos mejores que en sitios donde aun vive en la vecina Málaga) Asimismo las prácticas agrícolas y ganaderas, poco intensivas excepto en el campo de Zafarraya, no han variado en la última década de un modo determinante.
Los factores que quizás hayan resultado más decisivos, son los periodos de sequía de los años 80 y mitad de los 90, y la explosión demográfica del jabalí. Tampoco es descartable una súbita desaparición a causa de la aparición de alguna enfermedad infecciosa. Lo más probable es que la interacción de todos estos elementos haya ido mermando poco a poco los efectivos de la especie, en una zona que no es del todo propicia para ella al situarse en su borde oriental de distribución. Si a esto unimos una posible degeneración genética a causa de la endogamia, tenemos el coctel explosivo que ha desembocada en su más que probable extinción.
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EL TRITÓN

Tritón


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Como las salamandras, los tritones son anfibios con cola. Curiosos y todavía una mascota algo exótica en los hogares, los tritones pueden ser divertidos inquilinos de los acuarios.

Características

Los tritones son anfibios de la familia Salamandridae y del orden de los urodelos. El grupo de los Tritones está compuesto por diferentes familias que se encuentran repartidas por todo el hemisferio norte y algunas especies en América del sur. Existe grande incidencia de estos animales en Península Ibérica. Estos anfibios tienen el cuerpo largo y delgado, con piernas cortas y una cola muy desarrollada que en lugar de ser cilíndrica está muy aplanada lateralmente. Los tritones suelen ser más pequeños que las salamandras y pasan la mayor parte de su vida en el agua.
No poseen la audición ni la vista muy desarrolladas. Hibernan durante el invierno, enterrados en el lodo, debajo de hojas, de piedras o en el suelo. Cuando regresa la primavera, los tritones abandonan su sueño hibernal y se van para las lagunas más cercanas. Es la época del apareamiento, en que las parejas adultas y sexualmente maduras se pasan casi todo el tiempo dentro del agua.
Tienen la piel muy sensible, ya que como todos los anfibios realizan parte de la respiración a través de ella, y la mudan un par de veces al año. Tienen la capacidad de regenerar miembros perdidos en enfrentamientos con otros tritones o accidentes. A la mayoría de los tritones en el periodo de celo, los colores se avivan y presentan unos tonos muy llamativos.

Subespecies de tritones en la Península Ibérica

- El más común de todos ellos, el tritón jaspeado (Trituras marmoratus), ocupa toda la Península Ibérica, y también es el menos acuícola de todos ellos.
- El tritón ibérico (Trituras boscai) habita en la mitad occidental de la Península Ibérica, y avanza por el Sistema Central hacia el Este. Su actividad es fundamentalmente nocturna, y vive en cualquier tipo de cursos de agua.
- El tritón alpestre (Trituras alpestris) es quizás, con mucho, el más acuático de todos. Su hábitat preferido son las lagunas y lagunillas, así como las fuentes de montaña, donde llega a vivir por encima de los 2.500 m de altitud.
- El tritón plameado (Trituras helveticus), es el más pequeño de todos los tritones, aproximadamente 60 a 70 mm. Habita lagunas y lagos de montaña en los Pirineos, Cordillera Cantábrica, norte del Sistema Central, Galicia y Montes de Zamora y León. En los dos tercios inferiores de la Península Ibérica se encuentra presente el mayor de los tritones ibéricos, el gallipato (Pleurodeles walili). Habita en aguas estancadas, charcas, río de curso lento, pozos, norias, albercas, etc. Es notable su capacidad de hacer asomar a flor de piel las costillas, como actitud de defensa en situaciones en que el animal teme por su vida.
- El tritón pirenáico (Euproctus asper), es una especie endémica de los Pirineos, donde vive en los arroyos y lagos de alta montaña. Cuando el verano es muy caluroso, estiva dentro del agua, pues no soporta de forma continua temperaturas muy elevadas. Recientemente se ha encontrado también esta especie en la Sierra del Montseny.

Distribución

Es un endemismo ibérico distribuido por la mitad occidental de la Península Ibérica. Su distribución incluye localidades desde escasa altitud y muy próximas al mar (como ocurre en el área de Doñana) hasta zonas montañosas (hasta aprox. 1.800 msnm), encontrándose preferentemente en zonas entre 400 y 1.000 msnm. El clima que caracteriza a la mayoría de sus hábitats es de carácter mediterráneo oceánico y continental, con precipitaciones anuales normalmente inferiores a 900 mm, aunque en el norte es también abundante en zonas de clima templado frío oceánico, con mayor abundancia de precipitaciones.
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Hábitat

Se encuentra en biotopos muy diversos, como bosques de encinas, alcornoques o robles, pinares, plantaciones de eucalipto, zonas de matorral y cultivos e incluso zonas arenosas costeras. Para su reproducción requiere pequeñas charcas temporales, estanques, pozas, arroyos con zonas remansadas, abrevaderos o fuentes. En Salamanca se cita también su reproducción en medios permanentes.

Carácter o temperamento

Hay que tener cuidado con no dejar ninguna abertura en la tapa del acuario, son muy buenos escaladores y muy curiosos. El comportamiento es principalmente acuático y algunas especies tienen hábitos nocturnos. Los que habitualmente se encuentran en los comercios son el Cynops pirrogaster (tritón japonés) y Taricha torosa (tritón de California). No es conveniente juntar diferentes especies en el mismo acuario ya que se podrían atacar entre ellas.
La verdad es que no son animales que transmitan alguna sensación de cariño, pero son muy entretenidos, y si están bien cuidados pueden resultar un simpático poblador del acuario.

Reproducción del tritón

En el sur, los adultos acuden a los medios acuáticos para reproducirse en otoño, manteniéndose la época de cortejos y ovoposición durante el invierno. Las larvas se observan de febrero a junio, completando la metamorfosis los primeros individuos en mayo. En otras zonas del centro y norte de su área de distribución, los adultos comienzan la reproducción en febrero, prolongándose hasta julio. Las primeras larvas se observan en primavera, y completan su metamorfosis de julio a septiembre.
Durante el periodo que dura la puesta, la hembra deposita los huevos, por la noche, uno a uno, en las hojas, que ella misma dobla y la cierra con un mucus que segrega especial para estos casos, de modo que la hoja se convierte en una incubadora.
Hay que retirar a los padres a otro acuario ya que se comerán los huevos. Las crías nacerán un par de semanas después y debido a su pequeño tamaño deben ser alimentadas con infusorios. Conforme vayan creciendo se les alimenta con daphnia y tubifex. Las crías, a diferencia de sus padres, deben comer todos los días.

Alimentación

Triton2.jpgLos tritones se alimentan con facilidad con tubifex, pequeños invertebrados, larvas de mosquito, alevines e incluso con preparados comerciales. Al principio pueden ser reacios a comer, entonces hay que usar unas pinzas (de plástico para no producir heridas) para mover el alimento frente a su boca para llamar su atención. Es suficiente con alimentarlos tres o cuatro veces a la semana eliminando los restos de comida.

Terrario

Los tritones se mantienen en acuarios. Deben tener espacio para nadar, sobre todo si los alimentamos con alevines. La profundidad del agua debe ser como mínimo de 10 cm con zonas secas a las que puedan trepar fácilmente así como plantas y escondites, tanto bajo el agua como en tierra.
Un simple filtro interior será suficiente para mantener el agua en condiciones óptimas. El pH debe estar entre 6 y 8. No es necesario un calentador ya que son muy tolerantes con la temperatura, simplemente, si el agua esta muy fría, descenderá su actividad. Aunque no hay que llegar a extremos, una temperatura de 8 ºC a 25 ºC es lo adecuado.
Atención, no se pueden utilizar bombillas incandescentes ya que los tritones son muy sensibles a la desecación de su piel, que es muy fina. Un fluorescente de los usados en acuariofilia es suficiente. Si queremos que críen es necesario ajustar el periodo de luz cada pocas semanas para simular el ciclo de la luz natural.

jueves, 3 de octubre de 2013

EL GALLIPATO

El Gallipato
El gallipato es un anfibio aunque es fácil confundirlo con una lagartija debido a su aspecto alargado.  Normalmente, mide entre unos 15 ó 20 cm, pero se pueden encontrar ejemplares de hasta 32 cm de longitud.  Presenta unos ojos salientes y pequeños, una cabeza ancha y un hocico de forma ovalado.  Se caracteriza por su piel rugosa y cubierta por tubérculos con punta negra.  Dependiendo de las zonas climáticas en las que habite su color puede pasar del marrón al olivado y en su parte dorsal se pueden unas manchas de tonalidad oscura.  Tiene una cola musculosa sobre la que se muestra su cresta y posee una longitud mayor que la cabeza y el cuerpo juntos. En sus extremidades traseras se cuentan cinco dedos, mientras que en las delanteras cuatro.

Este anfibio tiene una vida, generalmente, terrestre y nocturna.  Suele ocultarse en cavidades subterráneas o troncos en las horas de luz, excepto en época de celo, periodo durante el cual son más activos durante el día.  Al terminar la estación estival se vuelven más inactivos y con el inicio de las lluvias, viven en zonas húmedas, como charcas, en donde darán lugar a la reproducción y sus larvas podrán desarrollarse.  Pueden soportar una  gran diferencia de grados de temperatura, toleran desde los 0 a los 20º C.

El ritual de reproducción puede durar unas horas e incluso días; mediante el olor el macho busca a la hembra, y se posiciona bajo ella, la sujeta con sus patas y la coloca a su espalda, acto seguido se voltea y deposita en el suelo unas bolsas, denominadas espermatóforos, que contienen los espermatozoides, éstas son recogidas por las patas de la hembra y ella misma las introduce en su oviducto.

Tan sólo en uno o dos días pone los huevos, entre 150 y 1500, en hojas o piedras del fondo de la charca, transcurridas unas dos semanas salen las larvas, cuya alimentación se basa en el plancton y hasta los cuatro meses de vida no pierden las branquias.  En cuanto a su alimentación, comen todo tipo de pequeños invertebrados como (hormigas, arañas, lombrices, etc.) y al igual que sus larvas son animales muy voraces.